
La contaminación del aire continúa representando una seria amenaza para la salud pública en toda la Unión Europea, a pesar de las mejoras significativas en la calidad del aire registradas en los últimos años. Un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) señala que, aunque las muertes prematuras vinculadas a las partículas finas (PM2,5) disminuyeron en un 57 % entre 2005 y 2023, los niveles inseguros de contaminación atmosférica provocaron aun así unas 182.000 muertes en 2023.
Alrededor del 95 % de los europeos que viven en zonas urbanas están expuestos a niveles de contaminación superiores a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las partículas PM2,5 son especialmente peligrosas, ya que pueden penetrar profundamente en los pulmones y en el torrente sanguíneo, aumentando el riesgo de asma, enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón y, según evidencias científicas emergentes, demencia.
Entre los Estados miembros de la UE, Italia fue el país más afectado en 2023, con 43.083 muertes atribuibles a una elevada exposición a PM2,5. Esto equivale a 100,6 muertes atribuibles por cada 100.000 habitantes y a un total de 407.949 años de vida perdidos (AVP), una medida contundente de los años que las personas podrían haber vivido de no haber fallecido de manera prematura a causa de enfermedades relacionadas con la contaminación.
En este contexto, la Princess Camilla of Bourbon Charitable Foundation, bajo el patrocinio de Su Alteza Real la Princesa Camilla de Borbón de las Dos Sicilias, se compromete a situar la cuestión de la contaminación del aire y sus consecuencias para la salud en el centro del debate público y político. La Fundación trabaja para sensibilizar a los gobiernos y a las instituciones internacionales, instándolos a adoptar políticas y protocolos ambientales más estrictos y centrados en la salud. Su objetivo es promover una acción coordinada que proteja la salud de los ciudadanos en Italia y en todo el mundo, reconociendo el aire limpio no solo como un objetivo ambiental, sino como un derecho fundamental esencial para la dignidad humana, el bienestar y las generaciones futuras.



